Ulises. La gran manipulación

ADDAREVISTA 13

Lo ocurrido con el pobre Ulises, la orca del zoo de Barcelona, visto ya como un próximo pasado, puede calificarse como la historia de una gran manipulación. Dentro de la tristeza que ha producido su desenlace, ha servido para descubrir como, una vez más, los intereses comerciales se imponen para, como siempre, usar y abusar de los animales. Por ahora, parece que el hombre continúa considerándolos como simples objetos -no seres- a su merced. Si el reconocimiento de sus derechos va avanzando lentamente es más bien como resultado de una forzosa autoreflexión humana, egoísta, que comienza a plantearse hasta qué punto puede continuar una acción agresiva, apoyada con un desarrollo tecnológico jamás conocido en la historia, que lleva, simplemente, al agotamiento de las especies.

Pocas veces el ADDA ha puesto tanto empeño en un tema que se inició, hace dos años, con una simple propuesta de reintroducción de la orea en el mar de Islandia donde fue capturada hace unos 15 años. Vana ilusión, pues los intereses que subyacían en el proyecto se han puesto de manifiesto a lo largo de una larga polémica. Las razones, en este caso, científico-humanistas han debido replegarse cuando entrelazados proyectos han aflorado en el caso del pobre Ulises.
En el número 10 de esta publicación se exponía, con todo detalle, los acontecimientos habidos hasta llegar al punto de la condena a reclusión perpetua de Ulises dictada por una comisión de expertos (¿ ?) cuyo veredicto ya era previsible de antemano en vista del historial de la mayoría de los miembros que la componían, ampliamente ligados a la industria de los mamíferos marinos en cautividad. Desde entonces y hasta el día de su partida -y aún después- se ha desplegado una impresionante operación de marketing que ha llenado páginas y más páginas en los periódicos, reportajes en la televisión y noticias y comentarios en las emisoras de radio.

Con un bombardeo masivo a través de La Vanguardia, que daba un giro de 180 grados respecto a su linea ponderada anterior, publicando en la última fase, noticias casi diarias de las más mínimas circunstancias, por irrelevantes, en un afán tan solo justificado por el hecho de mantener caliente el tema.
Con un seguimiento en directo, decantado a favor del Zoo desde un principio (programa Scanner) de la televisión autonómica catalana TV3, emitiendo "in Uve" la famosa fiesta infantil (30/01/94) y más tarde toda la operación de traslado en sucesivos "fhashes" desde la salida del zoo hasta la llegada al aeropuerto (9/02/94). Y con un exclusivismo descarado en favor de estos dos medios por parte del Zoo que llegó a irritar al resto de los profesionales como alguno llegó a manifestar públicamente (Onda Ramblas, radio). ¿Era tan importante el tema del pobre Ulises a nivel del gran público? Una pregunta que mucha gente se habrá hecho; especialmente entre los ciudadanos de Barcelona, porque este amplio colectivo era el objetivo a quien estaba dirigida la campaña.
Todo esto sucedía en Barcelona. Pero al llegar a Estados Unidos, o sea al Sea World de San Diego, los privilegios se acabaron y quienes antes presumían, después -con gran enfado y talante ofendido- tuvieron que seguir las pautas que marcó el Sea World y que no son,precisamente, de puertas abiertas. Al revés: todo controlado. Prohibición de declaraciones de ningún empleado a los medios -a menos del despido inmediato-, las fotos o los planos los que ellos proporcionan, los comunicados de prensa -oficiales- igual, y cualquier medio que entrara en el recinto era seguido por un empleado o "security", etc etc. El Sea World entonces ya controlaba al completo la situación. Tenían lo que tanto -en tiempo y dólares- les había costado. E imponían su ley.

¿Se ha dicho o no se ha dicho la verdad sobre Ulises? Esta publicación (número 10) sí la dijo encabezando su portada con un premonitorio premonitorio "lo que no se ha dicho". Y la continuará diciendo hasta que alguien demuestre lo contrario, en cuyo caso sería la primera en rectificar. Estas páginas están abiertas para este debate. El zoo de Barcelona abrió sus puertas al espectáculo con Ulises, logrando, con sus actuaciones, un importante incremento en sus ingresos. Con ello caía, una vez más, en lo que no tiene que ser un zoo que pretende dar un mensaje educativo a los niños. Ahora ha perdido a Ulises y lo que ello económicamente representa. Y quiere continuar contando, en el futuro, con la afluencia y anuencia del público de Barcelona. Así pues, les dice que Ulises volverá en un nuevo parque marino; y para que quede bien viva la imagen en los niños, preparó una magna fiesta de despedida dando la falsa idea de un Ulises feliz, contento de hacerles las últimas piruetas en su piscinita de agua polucionada de 20 metros de diámetro para partir, contento, hacia USA en espera de poder volver pronto a continuar divirtiendo, con sus actuaciones, a los niños de Barcelona. Sólo le faltaría decir, al despedirse: "a los que tanto me quieren y a los que tanto yo quiero". Esta política es tremendamente equivocada y tendenciosa, a criterio de esta publicación, pues la infancia es el futuro más sagrado que merece los mejores cuidados, consejos y educación. Intenta, en vistas de un futuro interés comercial, no perder la clientela y presentar una idea contraria al sentir moderno-actual del comportamiento del hombre frente a los animales. Cuando todos los delfinarios de Gran Bretaña, y no hay ni que decir las oreas, ya han desaparecido, ahora en Barcelona sin otra justificación que la presión del despilfarro, se proyecta la construcción de un futuro parque marino de coste multimillonario para perpetuar la cautividad de unos animales igual o más inteligentes que los humanos y promover, en el futuro, nuevas capturas.


PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Era factible la liberación de Ulises?
Sí. Ulises fue capturado cuando tenía dos o tres años. Las oreas forman manadas de unos 40 individuos; son matriarcales, se desplazan siempre en grupo y recorren largas distancias desde las aguas heladas hasta los trópicos. Cada manada tiene su propio lenguaje. Como Ulises siempre ha estado solo, podría recordar el lenguaje de su manada -que en estos momentos puede ser radiolocalizada por expertos mediante el utillaje científico adecuado-. Después de una fase previa de readaptación en un lugar resguardado de una cala en Islandia, aprendería de nuevo a comer alimento vivo por si mismo, recuperaría la fuerza suficiente para nadar -ahora atrofiada por la poca posibilidad de ejercicio-, adquiriría las grasas cubrientes necesarias para los cambios de temperatura y sería conducido cerca de su manada provisto de un radio-emisor de un año aprox. de vida y, una vez allí, sería dejado libre. Esta reintroducción ha sido exitosa con delfines. Hubiese sido una experiencia científica única hasta el momento por los años que lleva Ulises en cautividad. Queda claro que ninguna orea nacida en cautividad podría tener las posibilidades que concurrían en Ulises.

Entonces... ¿Por qué se envió a Ulises a los Estados Unidos?
Porque existía un acuerdo tácito entre el Zoo de Barcelona y el Sea World de los Estados Unidos. Porque, bajo el concepto de "préstamo para cría", Ulises -ahora en edad madura reproductora-, era el macho orea que necesitaban los norteamericanos. Tienen hembras pero carecen de los suficientes machos; y se ven forzados a llevar a cabo programas de reproducción al ser imposible, actualmente, conseguir capturas en los mares por estar prohibido.

El Sea World tiene en la actualidad cuatro parque marinos en Estados Unidos con una afluencia millonaria de visitantes y el giro en dólares que ello representa. Hay que imaginarse qué ocurriría si el número acrobático más espectacular que ofrecen con las oreas no pudiese representarse. Por esto, ahora, Ulises tiene un valor incalculable.

Pero... ¡Siempre han dicho que Ulises volvería a Barcelona!
Ulises no volverá a Barcelona. Esta ha sido una más de las falacias que se han utilizado en este entramado. Todos cuantos han seguido de cerca este tema, tanto por parte de los conservacionistas como de la industria de mamíferos cautivos, conocían que Ulises no volvería a Barcelona. Según estadísticas, Ulises por la malas condiciones en que ha estado durante 15 años en el zoo de Barcelona, con agua hasta los 30 grados en verano, sin un sitio de sombra en que protegerse, la piscina con aguas deficientemente purificadas y con pérdidas de oxido, ha debido resultar un animal de excepcionales condiciones físicas para haber sobrevivido. Un absceso cerca de la cola, supuestamente debido a lo anterior, se le ha reproducido en varias ocasiones, con la lógica preocupación de los veterinarios venidos del extranjero y de sus propietarios. Ulises todavía está en período de crecimiento. De sus seis toneladas actuales puede llegar a alcanzar hasta las nueve toneladas. Si ahora su traslado ya fue una operación costosa y delicada -en dólares y tecnología- para la vida del animal que llegó completamente agotado, hay que imaginarse lo que representaría un viaje de regreso con mayor peso y mayor edad. Si ha ello añadimos que no existe precedentes que el Sea World haya devuelto nunca una orea, la contestación aún se hace más evidente.

¿Podría ser liberado Ulises ahora que ya está en Estados Unidos?
Desde el momento en que Ulises ha tenido contacto con otras oreas con otros lenguajes, algunas ya nacidas en cautividad, el proyecto de liberación, bajo su aspecto científico, se ha complicado extraordinariamente. Es lo que se pretendía: imposibilidad científica con el agravante ecológico de aparear ejemplares de diferentes procedencias, que producirán crías sin ningún interés biológico. Para el Sea World éste es un aspecto que poco les condiciona.

¿Vendrán, pues, a Barcelona descendientes de Ulises?
Falta por ver si se produce esta descendencia y si las cría llegan a sobrevivir. El índice de fallecimientos en el Sea Wold es muy elevado. Es de suponer que éste sí es uno de los aspectos tenidos en cuenta en la operación Ulises. Las crías, por su tamaño, son más fáciles para el transporte y el traslado conlleva menos peligros. Su destino sería un megalómano proyecto de parque marino que el zoo de Barcelona quiere construir, en dos o tres años, cerca del mar y de la desembocadura del río Besos -una de las costas más polucionadas de Catalunya- en terrenos públicos con participación privada. Un presupuesto que ronda lo 4.000 millones de pesetas. El Sea World está en estos momentos intentando que el Senado de los Estados Unidos "atempere" el articulado de la Ley sobre Mamíferos Marinos -Marine Mammal Act- a fin de poder aprovisionarse, de nuevo, de oreas en el mar. Depende, pues, del número de nacimientos y ejemplares de los que pueda desprenderse. El propietario del Sea World actual es la poderosa multinacional Anheuser Bush que participa en Catalunya en el proyecto Tibigardens de Vilaseca-Salou con préstamos de 10.000 millones de pesetas avalados por la Generalität de Catalunya. Se desconoce, por el momento, si, directa o indirectamente, participará en el pretendido parque marino de Barcelona.


¿Por qué los conservacionistas se oponen a la existencia de parques acuáticos?

Los mamíferos marinos, ballenas y delfines, son unos animales de extrema inteligencia y por lo tanto, próximos al hombre capaces de captar situaciones de peligro, estrés, miedo, bienestar,...
La acción actual de los animalistas se centra en singularizar selectivamente las especies, o los campos, a los que se tiene que dedicar una atención preferente. Y son muy claros: acabar con la utilización de primates en la experimentación y mamíferos marinos en espectáculos. Si bien es cierto que todos los animales merecen el respeto, en aras de una practicidad inmediata estos son los objetivos trazados.
Es incongruente que un zoológico que quiere argumentar en su favor una acción educativa (¿?) caiga en el fácil recurso comercialista de convertirse en una zona de espectáculos circenses con oreas y delfines promoviendo, con ello, una presión continuada para favorecer la captura de más ejemplares en los mares para condenarlos a de por vida, a una tortura incalificable agravada por sus programas antinaturales de reproducción en cautividad para perpetuar el abuso y la manipulación de estos animales todavía con una recientísima memoria genética de sus habitats naturales en libertad.


Relación de contenidos por tema: Mamíferos marinos


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