La travesía de la muerte - Carole de Fraga

ADDAREVISTA 13

A pesar de la enorme distancia que nos separa, Carole de Fraga quien fue la representante de la Sociedad Mundial, WSPA, en su país y ahora está integrada en la Federación Australiana, siempre ha tenido una especial simpatía con el ADDA colaborando en cuantas campañas hemos realizado. Ahora, en un detallado estudio, nos expone un problema que, suponemos desconocerán la mayoría de nuestros lectores, y que ha de interesarles enormenmente en lo que representa: el mayor, y más largo, transporte de animales jamás realizado en el mundo.

Antecedentes.
El comercio de ovejas vivas desde Australia y Nueva Zelanda al Oriente Medio es la mayor operación de transporte planificado de animales vivos jamas realizada en la historia de la humanidad. Es, también, uno de los comercios que más críticas ha recibido levantando una gran polémica entre los intereses comerciales y las protestas de los defensores de los animales.
Después de un prolongado transporte por tierra hasta llegar a los puertos australianos y neozelandeses, se embarcan las ovejas en enormes navios, expresamente construidos para este fin, con una capacidad que puede variar entre 10.000 y 110.000 animales por travesía, que acostumbra a durar de 12 a 28 días según su lugar de destino. Una vez en Oriente Medio son sacrificadas según el rito islámico (Halal) por degüello sin aturdimiento previo.

Historia.
Se inició en el año 1960 con el envío de pequeñas cantidades de ovejas con destino al Golfo Pérsico. Desde entonces este comercio, muy lucrativo, ha ido en creciente incremento hasta llegar a cifras astronómicas: durante la década de los 80, se exportaron más de 5 millones de animales alcanzando actualmente los ¡8 millones anuales! Jamás, antes de ahora, se había producido un transporte masivo de tal envergadura. Partidas rechazadas por parte del gobierno saudí en el año 1991, rebajaron esta cifra que, a pesar de todo, se mantuvo en 4,5 millones. Nueva Zelanda se ha hecho con parte de este mercado, pero Australia sigue con los envíos, en orden de importancia, a la Unión de Emiratos Árabes: Kuwait, Quatar, Omán, Barhein y Argelia así como a otros puertos del Oriente Medio. La mayoría de las ovejas parten del oeste de Australia y se están estudiando los puertos tropicales del noreste como nuevo punto de partida con lo que la duración del viaje sería mayor así como las diferencias climáticas que habrían que soportar.

Los hechos.
En los años 1988 y 1989 el volumen de comercio entre Australia y el Oriente Medio fue de 196 millones de dólares australianos. El gobierno es consciente de la fuerte oposición que están ejerciendo las organizaciones de bie¬nestar animal por la crueldad de este comercio asociado a la mortalidad que se produce durante el transporte. Ya antes, en tierra, son numerosas las ovejas que sufren heridas y empiezan a ser alimentadas a base de una dieta de piensos preparados que continuará durante el viaje. En el barco permanecen metidas dentro de rediles, a razón de tres ovejas por metro cuadrado en sucesivos pisos, al descubierto por los costados del barco. El cambio de dieta, a base de piensos, no es bien aceptado por muchas de ellas que, además, dado el hacinamiento, tienen dificultades para alcanzar la comida y el agua. Los rediles no se limpian durante todo el viaje y los excrementos se van compactando sobre el suelo de forma que al solidificarse, si las condiciones del viaje no lo mojan, forman un nuevo suelo sobre el que descansan las ovejas.
El contramaestre del buque está obligado a elaborar un informe sobre cada envío; así pues se sabe que en un embarque realizado durante los meses de Agosto-Septiembre de 1989, indicaba las deplorables condiciones que concurrían en una travesía -considerada "normal"- Decía: "se necesitaron dos días enteros para embarcar la carga consistente en 108.734 ovejas con salida el día 4 de agosto desembarcando en cuatro puertos sucesivos a partir del día 22 de agosto y finalizando el día 3 de septiembre. Las temperaturas variaron desde los 10 grados centígrados hasta los 43 y la humedad pasó del 58% al 92% Fuertes temporales inundaros las cubiertas al comienzo de la travesía y, luego, debido a una ola de calor, antes de llegar a destino, se tuvo que variar el rumbo en busca de vientos, o brisas, que permitiesen una mejor aireación y frescor para los animales".
El proceso de la exportación se divide en cuatro fases: transporte por tierra, embarque, viaje y distribución. El primer puerto de destino incluye, además del desembarque de la cantidad establecida, el sacar todos los cadáveres de los animales que han fallecido, mortalidad que para la consignación antes mencionada fue de 3.141 ovejas, o sea un 2,89 %. Esta cifra se pormenoriza en: 49 fallecidas durante la carga, 2.671 (el 1,46%) fallecidas durante el viaje y 422 durante la descarga. Más recientemente se ha podido detectar que un mayor número de muertes pueden ocurrir después de su llegada a tierra.

Muertes a bordo.
Entre 1980 y 1990 la mortalidad a bordo era del 2 %. Como los barcos de mayor capacidad suelen transportar entre 60.000 y 100.000 ovejas, se puede establecer la muerte de 1.200 a 2.000 ovejas por viaje. Los cadáveres si son detectados durante el vieje son tirados por la borda, lo que también es posible que ocurra con animales heridos o moribundos, aunque este extremo no ha podido ser comprobado. Las principales causas de muerte a bordo son: negarse a comer (47,5 %), salmonelosis (26,9 %), enfermedades varias (13,9 %) y trauma (12,2 %). En tanto que las autoridades australianas continúan investigando, los porcentajes de mortalidad aumentan: por ejemplo una expedición de 97.000 ovejas desde el puerto de Fremantle acumuló un 3,24 % de muertes.
A principios de 1980 se registró un aumento de la mortalidad debido a averías en los sistemas de ventilación (17,7 %), asfixia por altas temperaturas (16,6 %), brotes de infecciones (13,4 %) y hundimiento de un buque a causa de un incendio (100 %).
 Entre los meses de julio de 1989 y diciembre del mismo año, Arabia Saudita no aceptó, en principio, 13 envíos procedentes de Australia, permaneciendo los animales mayor tiempo a bordo en tanto se resolvía el contencioso. Cuando ocurren estas situaciones la mortalidad alcanza el 6 por ciento, dándose el caso de un barco que tuvo que esperar 16 semanas para poder descargar. Desde entonces el comercio con la Arabia Saudita quedó interrumpido y tan sólo recientemente se ha vuelto a reanudar.

Mortaldad en la descarga.
Las ovejas que sobreviven al viaje son descargadas de mala manera con el agravante que algunos puertos no disponen de procedimientos e infraestructuras adecuadas. Se considera fase de descarga -referida a la mortalidad- el tiempo transcurrido desde que desembarca el primer animal hasta
el último. En ciertos puertos las ovejas pasan del barco directamente al camión de transporte a una media no inferior a 800 por hora. Durante este tiempo, si la temperatura o humedad son altas, el resto de ovejas permanecen prácticamente sin ventilación en espera de partir hacia el próximo destino. En 1992, el tiempo medio de las operaciones de descarga en puerto era de 3 a 6 días si se tocaban uno o dos destinos; mientras que cuando se hacían tres o más escalas, ascendía a 9,6 días. En el año 1992 la media de mortaldad, durante la descarga, fue del 0,9 % para uno a dos destinos y del 1,5 % para 3 o más puertos.

Mortaldad ya en tierra.
Se evidencia que la mortalidad no se detiene solamente con el desembarque. Recientes informes indican que un importante número de animales mueren cuando son estabulados en rediles a temperaturas de 55 grados. Se han realizado estudios en Barhein y Kuwait, en 1988, sobre un número de 702.627 ovejas: fallecieron más de un 3 % entre las 3 a 4 semanas de su llegada con un 49 % de muertes en la primera semana; lo que indica que la mortalidad, en tierra, supera la de las tres fases anteriores. En resumen: los estudios demuestran que el total de la tasa de muertes en toda la operación alcanza las cifras finales del 7,09 por ciento.
Los animales son víctimas de las cambiantes decisiones políticas. Después de la guerra de Kuwait, en 1991, 30.000 ovejas murieron poco después de la liberación de aquel país; cuando los envíos fueron reanudados, a pesar de que se hicieron gestiones para lograr un trato más humanitario con instalaciones adecuadas a su llegada, las muertes ocurrieron a pesar que las asociaciones de bienestar animal hiciesen todo lo posible para que fuesen bien atendidas y de las garantías recibidas del gobierno australiano de que no corrían ningún peligro.

La opinión del gobierno.
Una investigación realizada en 1985 por una Comisión de Senadores de Bienestar Animal Australiana, puso de relieve las deficiencias existentes en el trato que recibían los animales llegando a la conclusión que "si una decisión se tuviese que tomar, con vistas al futuro, en el transporte de animales de abasto, sería el de acabar con este comercio". Pero en cuanto se abordó el tema económico el mismo Comité fue más cauto, recomendando que "continuase por unos años".

El futuro.
El debate sobre esta clase de comercio continúa sin la notoriedad que tuvo en años anteriores ya que, dados los escándalos que se produjeron, ahora se ha adoptado una política de secretismo y, consecuentemente, se dispone de menor información. El negocio continúa con una tónica sostenida en los mercados tradicionales y se busca la apertura de otros. Esta tendencia conduce a nuevos envíos desde North Queensland a Indonesia. Preocupan esos destinos por ser de mayor duración, en condiciones de extrema calor y humedad, que agravarán el sufrimiento de los animales.
Australia ha exportado durante muchos años carne congelada de oveja al Extremo Oriente complaciendo las solicitudes de quienes se oponen al transporte de animales y Nueva Zelanda lo hace ahora con España. Sin embargo el grueso de la demanda continúa siendo de animales vivos por la preferencia de consumir carne fresca.
El gobierno australiano, sometido a fuertes presiones de los animalistas de todo el mundo, continúa en busca de un sistema que reduzcan la mortalidad durante la travesía y la llegada. Veterinarios de la administración están en contacto con sus homónimos de los países árabes a fin de reducir la mortalidad a pesar que los resultados, hasta el momento, no son nada optimistas
Otro punto importante que no se traduce directamente en los coeficientes de mortalidad, son las enfermedades y el stress acumulado en los animales que sobreviven hasta llegar al momento de su sacrificio según el ritual islámico. En este comercio el animal como ser sensible no cuenta. Sólo se aducen números, porcentajes, y pérdidas si se producen. En tanto continúe esta política los defensores de los animales mantendrán su oposición y denuncia continuada.

 

Ong ADDA  -1994


Relación de contenidos por tema: Animales de granja


Temas

Haz clic para seleccionar